Destaque Internacional - Informes de Coyuntura - Año XII - No. 310 - Madrid - San José de Costa Rica - Santiago de Chile, 12 de octubre de 2010 - Responsable: Javier González)

Brasil: Elecciones, aborto y punta de iceberg

El tema del aborto es grave y justifica el actual debate brasileño; pero ese tema es solamente la punta de un peligroso iceberg, el Plan Nacional de Derechos Humanos (PNDH), impulsado por el "moderado" presidente Lula, que afecta a fondo la familia, la propiedad privada, la libertad religiosa, la libertad de prensa, etc.

Excepción hecha de una activa minoría antiabortista y antisocialista, hasta el momento vastos sectores del público brasileño ven con indolencia y sin sobresaltos la existencia del PNDH. El candidato opositor tiene una oportunidad de oro para usar una excelente psy-"munición" electoral que le han entregado en bandeja la candidata adversaria y su mentor, el presidente Lula, e intentar despertar a los indolentes

1. El próximo 31 de octubre se realizará en el gigantesco Brasil la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Las Américas miran con natural expectativa esas elecciones, porque su resultado podrá consolidar la política externa prochavista, procubana y proiraniana del actual gobierno encabezado por el presidente Lula, en el caso de que gane su candidata, Dilma Rousseff; o hacer que esa política externa se incline hacia el centro, con una mayor aproximación hacia los Estados Unidos, Colombia, Chile, Perú y Honduras si gana el opositor José Serra.

2. A la Sra. Rousseff le faltó aproximadamente un 3% de votos para obtener la victoria en la primera vuelta. La candidata de izquierda percibió tardíamente que fue una minoría antiabortista, sumamente activa, actuando sobre una mayoría antiabortista displicente y anestesiada, la que le arrebató ese 3% de votos que impidieron que la candidata gubernamental ganase en la primera vuelta. A partir de la referida constatación, la candidata Rousseff concentró su artillería verbal para desprestigiar y desalentar a esa activa minoría.

3. En el tema del aborto la Sra. Rousseff está en desventaja, porque ahora dice que es contra él, pero hasta no hace mucho tiempo manifestó nítidamente que era a favor. El candidato Serra está mostrando la contradicción de Rousseff en el tema específico del aborto. Pero la pregunta del millón de los antiluistas es cómo hacer para quebrar el clima de indolencia de muchos electores brasileños que temperamentalmente no desean polémicas, y que prefieren continuar degustando la estabilidad económica que, hasta el momento, se vive en Brasil.

4. En realidad, el tema del aborto es grave porque amenaza el derecho a la vida de millones de niños que están por nacer; pero ese tema no es sino la punta de un iceberg mucho más peligroso, el denominado Plan Nacional de Derechos Humanos (PNDH).

5. El PNDH, presentado por el gobierno Lula a fines de 2009, es un proyecto que, en el caso de que se convierta en ley y entre en vigor, desfigurará el conjunto de la sociedad brasileña, no solamente en materia del derecho a la vida, sino también en lo que respecta a la familia monogámica, a la libertad religiosa, a la libertad de prensa, a la propiedad privada y a la armonía social. En efecto, el PNDH impulsa el llamado "casamiento homosexual", favorece medidas legales que coartan la libertad de practicar la religión y de ejercer la libertad de expresión, propugna una "reforma agraria" de carácter socialista que podrá comprometer la actual prosperidad brasileña, y defiende otras medidas discriminatorias que podrán envenenar la convivencia social pacífica tan apreciada por los brasileños.

6. La candidata Rousseff alega que está siendo calumniada a través de campañas de Internet y ahora se presenta como una víctima inocente. La calumnia y la difamación sin duda son censurables sobre todo del punto de vista moral. Pero, además de ser censurables desde ese fundamental punto de vista, en este momento pueden favorecer a la Sra. Rousseff, porque le dan pretexto para que salpique con acusaciones de calumnia a aquellos que con mucho esfuerzo se oponen al gobierno lulista valiéndose de argumentos, con pruebas fundamentadas y con principios cristianos.

Ni la candidata Rousseff, ni su mentor, el presidente Lula, podrán alegar que se los "calumnia" cuando se los critica por promover el PNDH, porque en realidad ambos están entre sus grandes propulsores y es un documento escrito, una lamentable realidad divulgada en los sitios web del gobierno. Tal sería que negasen la existencia del PNDH y atribuyesen su contenido a "calumnias" de la oposición.

El PNDH es un programa espiritual, política y socialmente nefasto. El PNDH tiene tal cantidad de protuberantes defectos, errores y horrores que viene como anillo al dedo para que la oposición lo esgrima como un verdadero divisor de aguas, obligando a la candidata gubernamental a definirse sobre los más delicados temas.

El candidato opositor Serra no debería desperdiciar esa maravillosa oportunidad.

8. Es verdad que Serra ha interpelado a la candidata Rousseff sobre su apoyo al aborto. Pero en otros campos del PNDH, por lo menos igualmente nocivos, Serra está perdiendo hasta el momento esa oportunidad de oro para hacer definir, delante del público, a la candidata de la izquierda.

7. Esperemos que, por el bien del Brasil, en esta recta final, el candidato opositor, si desea vencer la lid, llame a las cosas por su nombre; agarre el toro por las astas y no desaproveche la oportunidad de hacer definir a la candidata izquierdista. Por fin, es de desear que los sectores indolentes e inclusive anestesiados del público brasileño se interesen más vivamente por temas que hoy le parecen lejanos e irrelevantes, pero que mañana podrán modificar de una manera inimaginable su vida y la de sus seres queridos.