Marzo 18, 2003: agencia CubDest. Abril 9, 2003: CubDest website.

"Sí, sí; no, no": regla de oro del destierro cubano y de los defensores de la libertad en el mundo

Desde Miami, convocatoria a formar un "eje" espiritual que congregue, en el mundo entero, a quienes tengan el coraje de llamar bien al bien, y mal, al mal; una cruzada que rechace las nefastas políticas de ceder para supuestamente no perder

La Comisión de Estudios Por la Libertad de Cuba (PLC) se adhiere de corazón a la marcha del destierro cubano "Libertad con Dignidad para Cuba" (Miami, Marzo 29, 2003), para denunciar ante el mundo entero la violación de los derechos de Dios y de los hombres en la isla-cárcel; reclamar la libertad de todos los presos políticos y de conciencia; y rechazar cualquier política de apaciguamiento y entendimiento con la tiranía castrista.

El destierro cubano de Miami, para asumir esa posición inquebrantable en favor de la libertad de Cuba, encuentra pleno fundamento en la enseñanza perenne e inmutable del Divino Maestro: "Sea vuestro lenguaje sí, sí; no, no" (San Mateo 5, 37).

El destierro cubano de Miami, tantas veces incomprendido y calumniado por neoescribas y neofariseos, se basa en esa enseñanza divina para continuar su lucha publicitaria en favor de 11 millones de hermanos esclavizados, denunciando la asfixia del "embargo" interno.

El destierro cubano de Miami, como parte de la nación cubana, tiene el derecho y el deber de manifestarse contra el cruel tirano Fidel Castro, el Saddam Hussein del Caribe. Como parte de la nación norteamericana, que le dio tan generosa acogida, tiene deber de repudiar a quienes en los Estados Unidos buscan hacer negocios con la tiranía comunista, valiéndose del trabajo semiesclavo. Como parte de América Latina, tiene el deber de apoyar al pueblo venezolano en su lucha pacífica contra la "cubanización" de Venezuela; de respaldar espiritualmente al pueblo colombiano, que enfrenta la cruel agresión de narcoguerrillas inspiradas por La Habana; y de repudiar a quienes desde América Latina y la Unión Europea están ofreciendo ventajosos acuerdos comerciales al régimen cubano.

"Sí, sí; no, no" fue, es y será la regla de oro del destierro cubano de Miami, orientando su lenguaje, su conducta, su mentalidad y su espíritu, para contribuir a la libertad de Cuba.

El rechazo de esa regla de oro está en la raíz de la crisis y el caos contemporáneo; de concesiones increíbles a las tiranías de los Saddam Hussein de Irak, del Caribe, de Corea del Norte, de Vietnam, de Laos, de China comunista; y de contradicciones inimaginables, como haber entregado la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, a Libia, nación represiva y favorecedora del terrorismo.

El destierro cubano de Miami convoca a todos los defensores de la libertad en el mundo entero, a consolidar un invencible "eje" del "sí, si; no, no", que congregue a todos aquellos que tengan el coraje de llamar bien al bien, y mal, al mal. Una cruzada espiritual que rechace de plano las nefastas políticas de ceder y contemporizar para, supuestamente, no perder; las cuales, según la Historia lo indica, han llevado a las mayores catástrofes, derrotas y traiciones. De esa manera, los defensores de la libertad en el mundo entero, con el entusiasta apoyo del destierro cubano de Miami, podrán asegurar al siglo XXI una era de auténtica paz cristiana que, según definió San Agustín, es la tranquilidad del orden.

 

Sergio F. de Paz Enrique J. Cantón

Directores

Comisión de Estudios Por la Libertad de Cuba - Miami